¿Es suficiente sembrar más plantas para proteger a los ecosistemas del cambio climático?

Los estudios sobre el cambio climático han sustentado la idea de que, a mayor diversidad de plantas se puede fomentar el funcionamiento estable de los ecosistemas; sin embargo hace falta una evaluación crítica sobre circunstancias extremas a causa del clima.

No es un secreto que la biodiversidad se encuentra amenazada a nivel mundial, pero el escenario se agrava al saberse que los fenómenos meteorológicos van igualmente en aumento como parte de los efectos del cambio climático.

Los investigadores que trabajan al respecto en toda Europa, han analizado minuciosamente fuentes de divulgación científica, en las que se abordan las interacciones entre los fenómenos meteorológicos y la biodiversidad.

En pocas palabras se cree que la biodiversidad sea la llave que abre la cerradura de los efectos del cambio climático. Los resultados no son tan obvios como es de esperarse.

Los resultados de los estudios

Uno de los objetos de estudio ha sido tratar de averiguar si una mayor biodiversidad contribuye al mantenimiento de los ecosistemas que padecen a causa del cambio climático, y de qué forma incide la presencia de estos organismos en el medio ambiente.

Los resultados provenientes de los sistemas herbáceos indican que la presencia de la biodiversidad no es un factor preponderante en la modificación del curso del cambio climático. Sin embargo hace falta preguntarse por qué ocurre esto.

Si analizamos concienzudamente, este análisis es bastante inesperado. Uno de los aspectos más resaltantes del estudio es que la biodiversidad no proporciona tanta protección ante los eventos climáticos extremos, sino que más bien son los ecosistemas los que se modifican.

El jefe de la investigación, el Dr. Hans De Boeck, profesor de la Universidad de Amberes afirma que la biodiversidad, pese a la gravedad del evento extremo, suele recuperar su estructura y productividad después de largos intervalos de tiempo.

Las causas del deterioro de la biodiversidad confunden la estabilidad de la misma. Por ejemplo, la eutrofización o enriquecimiento de nutrientes, que se realiza producto de las actividades industriales y la agricultura intensiva, empobrece los ecosistemas.

Una de las características de estos ecosistemas, es que tiene en su haber especies de crecimiento rápido, pero poco resistentes a las condiciones climáticas adversas, entre las que podemos mencionar la sequía.

Si se produce una disminución en la eutrofización, acompañada o no del mantenimiento de la biodiversidad que posea diversas tasas de crecimiento puede que conduzca a ecosistemas más estables, capaces de resistir climas extremos.

Analizando la biodiversidad

Cuando se estudian las relaciones de estabilidad biológica, el primer resultado a la vista es que la riqueza de las especies no es necesariamente el indicador más resaltante de biodiversidad.

Los efectos de la biodiversidad serían más evidentes si los científicos toman en cuenta la variedad en los rasgos de las plantas más que al número de especies.

Las mediciones de la diversidad pueden incluir una variedad de propiedades de las distribuciones de rasgos, no obstante los estudios hasta ahora solo han rasgado la superficie acerca del valor de estas mediciones en eventos extremos.

Los investigadores alegan que la investigación en el futuro debe estar enfocada en la comprensión de los mecanismos colaterales de las relaciones diversidad-estabilidad respecto a eventos extremos.

No obstante este estudio hace énfasis en las deficiencias de los conocimientos actuales, proporcionando recomendaciones de investigación para que futuros ecologistas obtengan una mejor comprensión del vínculo que existe entre biodiversidad y ecosistemas.…

Evolución de la fabricación de jabones

No hace falta disponer de las mejores instalaciones industriales para fabricar jabones artesanales, teniendo en cuenta el verdadero origen de los jabones.

Sin embargo las personas prefieren obtener las cosas ya fabricadas, y no suelen ahondar mucho en conocer las tecnologías responsables de la evolución del jabón. No podemos culparles, ya se inventó la rueda.

En todo caso la limpieza personal fue una preocupación para las sociedades antiguas, ya que el ser humano por naturaleza suele ocultar su olor natural.

En el antiguo Egipto cerca del año 3000 a.C., en la misma forma en que surgían cerrajeros para crear dispositivos de seguridad, se trabajó arduamente para fabricar sustancias jabonosas que hicieran posible corporal.

Estas primeras sustancias fueron preparadas a partir de aceites y sustancias de textura terrosa, usadas en medicina y lavado textil.

Orígenes de la saponificación

En varias regiones de Europa se comenzó a trabajar en la creación de un producto capaz de proporcionar limpieza al cuerpo. Es entonces cuando se elaboran jabones en forma de pasta, materializándose los inicios de la saponificación.

La saponificación es la reacción química entre un ácido graso y un elemento básico, donde el producto final es jabón y glicerina.

La palabra “saponificación” se sospecha que tuvo su origen con la primera elaboración de jabón en el monte Sapo, en Roma. Otras versiones señalan que el jabón se originó en Savona, Italia.

Elaboración de los jabones de Alepo, Marsella y Castilla

Los romanos, alrededor de las primeras décadas del siglo I después de Cristo, empleaban aceite de oliva mezclado con arena para quitar la suciedad de sus cuerpos.

Este potingue se retiraba de la piel con un raspador llamado “Strigil”. Era un método de limpieza agresivo que causaba daños en la epidermis de los romanos de la época, por lo que se hizo indispensable acudir a otras técnicas de aseo personal.

La caída del Imperio Romano lamentablemente contribuyo con el desuso del jabón en Europa. Por ende, los árabes siguieron realizando investigaciones para el mejoramiento de la fórmula jabonosa.

Es necesario destacar que en Alepo, Siria, se realizó la fabricación del primer agente para la limpieza a base de aceite de oliva, conocido hasta el día de hoy como jabón de Alepo.

No pasó mucho tiempo para que el jabón de Alepo se hiciera conocido en las zonas aledañas, lo cual facilitaría su propagación en las diferentes zonas del Mediterráneo, desde su creación hasta la época de las Cruzadas.

Más adelante en Marsella (Francia), se realizaron otras versiones del jabón de Alepo, empleándose distintas grasas vegetales, donde el producto final sería el jabón de Marsella.

Con la llegada de la Edad Moderna, se hizo posible la elaboración del jabón de Castilla, el cual se fabricaba de manera similar al jabón de Alepo, excepto por la eliminación del aceite de laurel y la adición de cenizas de plantas cercanas.

El jabón en la actualidad

Estos tres elementos influirían significativamente en la elaboración de los jabones actuales, producto de todos los esfuerzos realizados por miles de años. La revolución industrial haría posible la industrialización del proceso de fabricación de jabones y detergentes.

Es importante recalcar que el jabón es un elemento del que no podríamos prescindir actualmente, agradeciendo a todas esas mentes que trabajaron en crear un agente que nos mantuviese libres de suciedad.

Biotecnología: hacia un futuro sostenible

El desarrollo sostenible no es un reto pequeño para las empresas que buscan satisfacer las necesidades energéticas, alimentarias y ambientales actuales sin comprometer los recursos de la Tierra ni su futuro.

 

La solución innovadora a la que se están volviendo estos líderes corporativos es la biotecnología, ya sea para aumentar la productividad agrícola, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, crear una terapia innovadora para enfermedades o disminuir el uso de pesticidas.

Se ha hecho hincapié en la búsqueda de estrategias para frenar el uso de recursos no renovables, como el petróleo y los minerales, para dar tiempo a que se encuentren sustitutos y evitar el uso de recursos renovables, como el agua, el suelo y los árboles, más rápido de lo que se reponen.

 

Los biocombustibles son un buen ejemplo de estos principios en acción: mientras que los líderes mundiales se preocupan por agotar las reservas finitas de petróleo y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las empresas biotecnológicas han promovido los biocombustibles como una alternativa “verde” a la gasolina tradicional.

Los biocombustibles podrían desempeñar un papel importante en nuestro futuro con bajas emisiones de carbono para este país y para todo el mundo.

 

Estaríamos sacando dióxido de carbono del aire a través de las plantas, que luego utilizaríamos para producir biocombustibles. Es una solución sostenible para nuestras necesidades energéticas a largo plazo.
La investigación biotecnológica innovadora está haciendo posible que las empresas encuentren formas novedosas de crear biocombustibles a partir de nuevas fuentes como el serrín, cascos de arroz, cascos de almendras y desechos municipales.

 

Pero la biotecnología industrial está haciendo algo más que producir biocombustibles. También está transformando una amplia variedad de procesos industriales que lo hacen todo, desde detergentes hasta vitaminas y antibióticos.

 

Sin embargo, su mayor promesa es su capacidad de alterar el proceso de fabricación en sí mismo, reduciendo en última instancia la contaminación, conservando los recursos naturales, recortando costos y acelerando el lanzamiento al mercado de nuevos productos “más ecológicos”.

 

Las aplicaciones industriales de la biotecnología están transformando profundamente los procesos de fabricación. Están proporcionando las herramientas tecnológicas ecológicas necesarias para el desarrollo sostenible en el sector industrial, eliminando residuos y contaminantes y protegiendo nuestros recursos naturales “.
Aunque algunos grupos se han mostrado reacios a aceptar la biotecnología como parte de la solución, es cada vez más claro para las empresas y los funcionarios gubernamentales que los desafíos ambientales y energéticos exigen un enfoque sostenible, en el que los principios de la biotecnología se utilicen para resolver los problemas más difíciles del mundo.

Tenemos estadísticas claras que muestran que la biotecnología ha aumentado los rendimientos, lo que se traduce en más alimentos, y eso se traduce en más ingresos para el agricultor.

 

La biotecnología agrícola, con miras a la sostenibilidad, reduce la huella ambiental de la agricultura a través de la mejora del suelo, agua más limpia, menos plaguicidas y un menor uso de combustible.

 

Tan si es usted un agricultor, un empresario, un cerrajero profesional o un ingeniero, es casi seguro que ya está disfrutando, conscientemente o no, del auge de la biotecnología en el presente siglo.…